Felucho Jiménez a Orlando Gil

Orlando, me inscribo entre los que siempre leemos tu columna ‘Orlando Dice’. Considero que eres de los raros y cada vez más escasos comunicadores analíticos y sensatos . Puedes dar por seguro que siempre, en todas las circunstancias, expreso lo que siento y actúo en la misma dirección. Esa coherencia, aprendida de Juan Bosch, me llevó en más de una ocación a disentir hasta de planteamientos suyos o, al menos, plantear posiciones que iban en dirección opuesta a su parecer o sentir, sin que se afectara el vínculo que nos unía.Basta recordar que serví de vocero en el proceso electoral del año 1994 del pequeño grupo de dirigentes del PLD que no apoyó su candidatura presidencial (los otros fueron Leonel, Temo y Edo. Selman).El espíritu democrático del PLD se remonta desde entonces.

Y es necesario recordar también que luego escogimos a Leonel como su companero de fórmula y más tarde me eligieron a mi candidato a Síndico en el DN. Como puede verse, nos hemos expresado con más libertad de la que se conoce públicamente. Mejor aún, aprendimos del Maestro a disentir sin descalificarnos, de ahí que en el PLD de ayer y de hoy, las diferencias nos enriquecen en vez de empobrecernos como partido.

En el PLD hay muchos enfants terribles aunque no todos tengan el privilegio de que sus opiniones sean destacadas, como mis últimas declaraciones a las que, para que se ajustaran a todo lo que dije, sólo faltó agregar que los momentos políticos cambian, razón por la cual no descarte a nadie, excepto a mi mismo puesto que todos mis compañeros del Comité Político saben que entre mis aspiraciones no está la de presidir el país. Felizmente hace años que entendí y acepté que se puede contribuir al desarrollo del país y al bienestar de los dominicanos desde múltiples posiciones y que hasta conviene calentar el banco para no perder de vista que ninguno de nosotros, por mucho que pueda aportar, es imprescindible.

Fuente: Listín Diario.

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